Rojas, rosas, naranjas o amarillas, locales o exóticas, de hueso o de semilla, ¡todas las frutas tienen cabida en nuestra gran familia de los aromas frutales! Delicadas o potentes, la mayoría de las frutas combinan muy bien con el chocolate, que de por sí tiene notas aciduladas de frutos rojos o melosas de frutos amarillos, según el origen de sus granos. ¡Una buena forma de alegrarse el día!
Los aromas frutales recuerdan al aire fresco, los días soleados, la recolección y la preparación de tartas y mermeladas en familia. Su exotismo nos lleva a otras latitudes de naturaleza generosa, y a coloridos mercados...
